Transforme cualquier prontuario en asignaciones rigurosas, rúbricas editables y evaluaciones preliminares, manteniendo siempre el control y la aprobación final del profesor.
Use IA para generar una explicación sobre la memoria humana. Luego verifique, corrija y aplique los conceptos a un caso real.
Regístrese con su nombre, institución, correo y especialidad. En minutos podrá conversar con el asistente académico y, en cuanto esté listo, cargar su primer prontuario.
RigorIA transforma cualquier prontuario universitario en asignaciones alineadas con los objetivos del curso, permite el uso responsable de inteligencia artificial, exige evidencia del pensamiento propio y guía al profesor durante todo el proceso sin requerir conocimientos técnicos.
RigorIA Académica no es una herramienta genérica de IA ni un LMS con funciones añadidas. Está construido alrededor de siete atributos que responden a las necesidades reales de profesores e instituciones en la educación superior hispanohablante.
Diseñado para cursos universitarios, programas de grado y posgrado, con procesos y vocabulario propios de la educación superior.
Prontuario, objetivos, rúbricas y evidencia redactados en español académico natural. No es una traducción de una plataforma en inglés.
Sin prompts, sin parámetros y sin configuraciones técnicas. El flujo se expresa en decisiones académicas que cualquier docente reconoce.
Diseña actividades donde el uso de inteligencia artificial está explícitamente autorizado, documentado y alineado a los objetivos del curso.
Cada propuesta exige que el estudiante demuestre análisis, verificación de fuentes, justificación de decisiones y aplicación propia.
El profesor revisa, edita y aprueba cada asignación, rúbrica y evaluación preliminar. La autoridad académica nunca se transfiere.
Piloto por facultad, escuela o departamento, con orientación, seguimiento, capacitación e informes para la toma de decisiones institucional.
Los estudiantes utilizan herramientas de IA para investigar, organizar ideas, redactar, resumir y resolver problemas. La pregunta ya no es solamente si deben utilizarla.
¿Cómo podemos permitir el uso de IA sin perder el pensamiento propio, el rigor académico y la responsabilidad del estudiante?
RigorIA Académica ayuda al profesor a rediseñar sus asignaciones para que la IA pueda utilizarse como herramienta, pero no pueda sustituir el análisis, el criterio, la aplicación de conocimientos y la toma de decisiones del estudiante.
RigorIA Académica sigue un flujo académico específico: analiza el prontuario, extrae objetivos y secciones, propone tres asignaciones, define el uso de IA, exige evidencia de pensamiento propio, genera una rúbrica alineada, ofrece una evaluación preliminar y espera la aprobación final del docente.

El profesor carga el documento del curso en PDF o Word. No requiere plantilla ni formato especial.
RigorIA extrae y organiza los objetivos y resultados de aprendizaje para que el profesor los revise y ajuste.
La plataforma identifica las unidades, temas o módulos del curso y permite seleccionar sobre cuál trabajar.
Por cada sección se proponen tres asignaciones distintas: analítica, aplicada y de proyecto, caso o reflexión.
El profesor define el nivel de uso de IA permitido: ninguno, limitado, amplio o crítico, con instrucciones claras.
Cada asignación exige que el estudiante demuestre análisis, verificación, justificación y aplicación propia.
Se genera una rúbrica vinculada al objetivo, la actividad y la evidencia de pensamiento independiente. Totalmente editable.
En una etapa posterior, RigorIA podrá ofrecer una evaluación preliminar basada en la rúbrica para que el profesor la revise.
Ninguna asignación, rúbrica ni evaluación es final sin la revisión y aprobación explícita del docente.
RigorIA Académica no intenta crear asignaciones artificialmente “a prueba de IA”. En su lugar, ayuda a diseñar actividades en las que el estudiante pueda utilizarla de forma abierta, responsable y documentada.
La IA puede ayudar.
El estudiante tiene que pensar.
Utilice una herramienta de inteligencia artificial para generar una explicación sobre cómo funciona la memoria humana. Luego:
El estudiante debe demostrar:
La ventaja no está en tener más funciones que Blackboard, Coursebox o ChatGPT. Está en realizar un proceso académico específico de forma más sencilla, estructurada y confiable.
Acepta prontuarios, programas o guías docentes en PDF o Word, sin plantillas obligatorias.
Una analítica, una aplicada y una basada en proyecto, caso o reflexión. Selección real, no una sola respuesta genérica.
Diseña actividades donde el uso de IA está autorizado, con niveles configurables por el profesor.
Justificación de decisiones, verificación de fuentes, identificación de errores de la IA y declaración de uso.
Cada asignación muestra el objetivo, el resultado de aprendizaje y el criterio que evalúa.
Editables y con dimensiones que rúbricas convencionales no cubren: transparencia, verificación y aporte original.
El control del profesor está integrado en el flujo: nada se publica ni se califica sin su aprobación.
Prontuario, avalúo, competencias, resultados de aprendizaje. No es una traducción de una plataforma en inglés.
Sin prompts, sin configurar modelos, sin términos técnicos. Preguntas y pasos académicos claros.
Funciona junto a Blackboard, Canvas, Moodle, Brightspace, Classroom o Teams. Exporta a Word y PDF.
RigorIA Académica transforma cualquier prontuario universitario en asignaciones alineadas con los objetivos del curso que permiten utilizar inteligencia artificial, exigen evidencia del pensamiento propio del estudiante y permanecen siempre bajo el control del profesor.
RigorIA oculta la complejidad técnica y la transforma en decisiones académicas comprensibles. Usted conoce su disciplina; RigorIA se encarga de la tecnología.
En lugar de pedir un prompt, RigorIA pregunta:
«¿Qué desea que el estudiante demuestre?»
PDF o Word. Sin plantillas.
RigorIA los extrae y los muestra en lenguaje claro.
Elige del propio prontuario, no de un catálogo genérico.
Analítica, aplicada, de proyecto, caso o reflexión.
Ninguno, limitado, amplio o crítico. En español, no en parámetros técnicos.
Redactadas, alineadas y con rúbrica lista.
Nada se publica sin su aprobación.
Cargue el prontuario. RigorIA le guía paso a paso hasta la asignación, la rúbrica y la aprobación — sin prompts, sin parámetros, sin tecnicismos.
Reduzca el tiempo para desarrollar asignaciones, instrucciones y rúbricas desde cero.
Diseñe actividades que requieran análisis, aplicación, evaluación y reflexión.
Las propuestas se generan a partir de los objetivos y temas reales del curso.
Asignaciones, rúbricas, criterios y comentarios permanecen bajo su control.
Un proceso claro y guiado, pensado para profesores con poca o ninguna experiencia técnica.
Defina cómo puede utilizarse la IA y qué debe realizar el estudiante por cuenta propia.
Rúbricas alineadas con las instrucciones y los resultados de aprendizaje.
Lenguaje académico claro. No requiere programar ni dominar prompts complicados.
No es necesario saber programar, dominar herramientas de IA, crear prompts complicados, cambiar el formato del prontuario ni sustituir el sistema institucional de manejo de cursos.
RigorIA Académica no vigila al estudiante: le da reglas claras, criterios transparentes y un espacio legítimo para usar la inteligencia artificial sin renunciar a su propio pensamiento.
Cada asignación indica con precisión qué uso de inteligencia artificial está permitido, cuál es limitado y cuál no lo está.
La rúbrica se entrega junto con la asignación: el estudiante sabe exactamente cómo será evaluado su trabajo.
Se puede usar la IA para explorar ideas, organizar información o revisar redacción, siempre declarando cómo se utilizó.
Se solicitan borradores, decisiones, justificaciones y reflexiones que demuestran el razonamiento del estudiante.
La evaluación preliminar se traduce en comentarios concretos, siempre revisados y aprobados por el profesor.
Las asignaciones se diseñan para valorar el aprendizaje real, no para castigar el uso de tecnología.
Lo que el estudiante entrega junto con su asignación cuando el uso de IA está permitido.
La plataforma nunca sustituye al profesor. Puede ayudar a preparar y organizar el trabajo, pero la responsabilidad académica permanece en manos del docente.
La IA propone. El profesor decide.
RigorIA Académica apoya a facultades, escuelas y departamentos en la integración responsable de la inteligencia artificial en la enseñanza.
Una herramienta práctica para transformar orientaciones generales sobre IA en asignaciones concretas.
Comience con un departamento, programa académico o grupo reducido de profesores.
Los profesores mantienen control sobre el contenido y adaptan cada propuesta a su disciplina.
En futuras etapas, información agregada sobre participación, cursos y uso de la plataforma.
Antes de comprometerse con un piloto institucional, cualquier profesor puede probar la plataforma con un solo curso. Suba su prontuario, revise el flujo completo y decida si RigorIA se adapta a su forma de enseñar.
Inicie su prueba sin costo en el entorno seguro de RigorIA. Suba su prontuario, revise el flujo completo y decida si la plataforma se adapta a su forma de enseñar.
Activar mi prueba gratisLa prueba gratuita está orientada a profesores de educación superior. No requiere tarjeta de crédito. Al hacer clic se abrirá el sitio de prueba en una nueva pestaña.
Estamos invitando a profesores universitarios a participar en la primera etapa de evaluación de RigorIA Académica.
Universidades, facultades, escuelas y departamentos pueden solicitar una demostración institucional. El piloto puede incluir:
En una demostración breve podrá observar cómo la plataforma trabaja de principio a fin, siguiendo el flujo específico de RigorIA Académica.
Prontuario: carga el documento del curso.
Objetivos: extrae resultados de aprendizaje.
Secciones: organiza unidades y temas.
Tres asignaciones: analítica, aplicada y de proyecto.
Uso permitido de IA: define el nivel autorizado.
Evidencia de pensamiento propio: exige análisis y justificación.
Rúbrica alineada: criterios vinculados a la actividad.
Evaluación preliminar: propuesta basada en la rúbrica.
Aprobación del profesor: el docente revisa y decide.
RigorIA Académica está diseñada para que cada profesor mantenga el control sobre su material de curso. Los documentos que usted sube se manejan con cifrado, acceso restringido y uso limitado al propósito académico que usted autoriza.
Los prontuarios y datos de cuenta viajan por conexiones cifradas (HTTPS/TLS) y se almacenan cifrados en la infraestructura de nuestros proveedores de nube.
Cada cuenta requiere autenticación. Los documentos que usted sube son visibles únicamente para su usuario; ningún otro profesor ni institución tiene acceso a su material.
El contenido de su prontuario se utiliza solo para generar objetivos, asignaciones y rúbricas dentro de su propia cuenta. No se comparte con terceros con fines comerciales.
Sus prontuarios y asignaciones no se emplean para entrenar modelos de inteligencia artificial. El procesamiento se realiza para responder a su solicitud y luego se conserva únicamente en su espacio.
Puede eliminar prontuarios, asignaciones y datos de su cuenta cuando lo desee. La eliminación se propaga al almacenamiento en un plazo razonable.
Aplicamos controles de acceso, registros de actividad y separación de responsabilidades. Para pilotos institucionales podemos acordar términos específicos de tratamiento de datos.
Las políticas detalladas de privacidad y los términos institucionales serán publicados y revisados antes de una implementación a escala. No afirmamos cumplimiento con normas o leyes específicas (FERPA, GDPR, HIPAA, entre otras) sin la revisión legal y técnica correspondiente.
Descubra cómo permitir el uso de IA exigiendo pensamiento propio, manteniendo el control académico del profesor.